Eduardo Zaplana

Los muebles forman parte de nuestra vida. Nos sirven a diario, en nuestros hogares o en nuestros lugares de traba jo y nos ayudan a desenvolvernos en cada actividad que realizamos. La historia del mueble no es simplemente la de una búsqueda de piezas más bellas o de líneas más sofisticadas. También es la crónica de una permanente superación. Nuestros muebles son cada día más bellos, pero también más cómodos y funcionales, más adecuados a las circunstancias concretas de cada uno.
Los cambios constantes en nuestra sociedad obligan a los diseñadores y fabricantes a un gran esfuerzo por seguir día a día las nuevas tendencias que van imponiéndose y los gustos de unos consumidores que cada vez saben mejor lo que desean. Los comerciantes saben bien de esa formidable evolución que en el mundo del mueble se ha producido en las últimas décadas.
Quiero unirme desde estas líneas a los comerciantes de muebles agrupados en la Federación en la celebración de este centenario, y animarles a todos a seguir adelante trabajando como hasta ahora, al servicio de nuestra sociedad.